Primero, fue navegar libre, hacer puertos y dejar testimonio en mi libro “Travesías”.
Después, durante ese tiempo único de una pandemia que nos dejó su marca, pasaba días y noches al amparo de este muelle.
“Una ensenada. La espera” cuenta sobre mis caminatas al destello de la esperanza.
Hoy, nuevamente navegando en mar abierto, sin apuro, abro el baúl donde fui guardando y cuidando durante la espera en esta ensenada, escritos dedicados en muchas orillas a bordo de mi tiempo.
Voy hacia el astillero con todo ese entrañable material para comenzar a construir el último libro de la trilogía.
Nuevas rutas en el horizonte, tratando de seguir siendo fiel a la Rosa de los Vientos amiga,